El Deseo
Al abrir la puerta, me encontré con una cama llena de rosas y la habitación llena de velas que alumbraban la oscuridad de la noche, en ese instante me voltee y mire a Robert un poco confundida.
- Lo tenías planeado?
- Bueno la verdad es que nunca se sabe, era una sorpresa. Te molesta? - dijo colocando su mano en la cabeza un poco apenado.
- Eh no, es muy hermoso- dije
De inmediato me lancé en sus brazos y empecé a besarlo recuperando la fuerza y la pasión, él no se negaba me sujetaba fuertemente a su abdomen causando que un fuego interno ardiera. Sentí como el bajaba la cremallera de mi vestido y sus dedos recorrer mi espalda inmediatamente deje de besarlo y le quite la camisa pues necesitaba urgentemente tener uno de sus besos, nos trasladamos a la cama en donde toda la pasión se desato y fuimos solo uno ya nada merecía la pena solo este instante este momento merecía todo en cuanto se pudiera. Cada caricia me hacía estremecer y desear que esto nunca acabara.
Al abrir mis ojos me encontraba frente a él pero no parecía el mismo tenía su cara muy blanca y sus ojos eran rojos, al verlo me estremecí y empecé a correr lo más rápido que pude pero lo veía al más cerca de mí. Desperté de inmediato un poco alterada pero al darme de cuenta todavía me encontraba en su habitación pero sola, no podía creer que esto fuera cierto era lo más maravilloso que me había pasado después de conocerlo.
Me levanté y recogí mis cosas ya me estaba vistiendo cuando lo sentí entrar. Voltee a mirar y el estaba allí más perfecto que nunca y traía consigo una mesa con comida al parecer para desayunar.
- Que haces? –dijo mientras entra la mesa.
- Me visto para ir a mi habitación y bañarme- dije mientras me acercaba a darle un beso.
- Entonces me vas a dejar desayunar solo.
- No, me baño y vengo – en ese instante salió una pequeña risita – que?
- Ayer dije que serías mi rehén y yo cumplo lo que prometo, así que no tienes alternativa.
- Pero necesito bañarme.
- Entonces quédate conmigo te lo pido.
No pude resistirme era imposible, así que tome asiento mientras él me pasaba mi desayuno. Después cuando estaba dispuesta a irme a mi habitación me tomo por la cintura y me despidió con un enorme beso que me dejo sin aliento, al salir quedo allí cayado y observándome.
- Te recogeré para ir a la playa.- dijo mientras cerraba la puerta.
Entre en mi habitación y Ashley estaba allí pero dormida así que entre lo más despacio que pude para no despertarla, y fue inútil pues apenas abrí el mueble para sacar ropa se despertó.
- Buenos días Kris.
- Buenos días
- Donde haz pasado la noche?- dijo con una sonrisa para esperar una respuesta que ya sabía.
- Con Robert- dije un poco tímida.
- Tienes que contármelo todo – dijo mientas se levantaba entusiasmada
Nos quedamos toda la mañana hablando, me contó de su cita con Kellan que no había terminado muy diferente a la mía, la veía tan entusiasmada. Cuando miré el reloj ya era medio día y corrí a bañarme.

No hay comentarios:
Publicar un comentario