lunes, agosto 30, 2010



La Cena
Al llegar a la habitación  vi a Ashley  en la cama con una sonrisa picarona, y empezó a indagar.
-          Hola donde has estado?
-          En la playa, como te lo había dicho.
-          Aaa, y sola? – e inmediatamente me miro sonriente.
No pude contenerme y le conté todo con lujo de detalles, su rostro  reflejaba una alegría inmensa ante cada palabra que le decía.
-          Y finalmente me invitó a cenar – dije con gran entusiasmo.
-          Pensé que no lo haría
-          Que no haría?
-          No te ha contado? – dijo desconcertada.
-          No que debió decirme. Dije asustada
-          No nada, es que…- me  miro indecisa en contarme- esta mañana cuando salí a encontrarme con Kellan me lo encontré en el pasillo, y pues pude notar como se veían ayer en la noche, le dije que estarías en la playa.- la mire un poco confundida- Kris… estas molesta?
-          No, solo es que pensé que había sido casualidad.
-          Pero  si fue casualidad pues solo le dije que estarías en la playa más no donde exactamente estabas.
-          Si eso es, bueno pero cuéntame cómo te fue con Kellan.
-          Maravilloso, fuimos a un restaurante hablamos de él. La pase muy bien y  en la noche iremos a una discoteca.
-          Genial , me alegra por ti.
-          Deberías alegrarte también por ti, pues yo creo que tendrás la habitación  para ti sola.- dijo mientras se reía.
-          Ashley, que te imaginas-inmediatamente las dos reíamos.
Toda la tarde no la pasamos eligiendo ropa y atuendos. Cuando ya nos decidimos era muy tarde, Ashley  se metió a la regadera de inmediato así que yo decidí  dormir un poco. Me quede escuchando un poco de música en mi Mp4  y fui sintiendo como mis parpados se iban cerrando.
Estaba viendo un paisaje hermoso encantador y empecé a escuchar su dulce voz  que me llamaba, me dirigí hacía ella pero mientras más me acercaba el paisaje se iba volviendo  más oscuro y sombrío. Cuando lo pude ver estaba frente a un hombre de tez pálida y ojos rojos, lo que me obligo a detenerme  pero estaba más horrorizada cuando vi a Robert en el suelo .
Cuando abrí los ojos él estaba frente a mi  algo confuso, yo me lance a abrazarlo muy asustada y él me tomo fuertemente en sus brazos, me había parecido algo tan real. Luego mire a mí alrededor y note que había oscurecido, mire a Robert y le pregunte algo confusa.
-          Qué hora es?
-          La hora de que te alistes para ir a cenar conmigo.
-          Es tarde, y que hacías aquí, y Ash?
-          Ella ya se ha ido con Kellan y yo estaba viéndote dormir me encanta te vez tan dulce.
-          Aaa, entonces espera tomo un baño  me visto y salimos.
-          Ok, te espero acá.
-          No, mejor te veo en la recepción, si?
-          Está bien te esperare lo que sea necesario.
No tome mucho tiempo pues deseaba intensamente estar a su lado sentirlo. Me puse  un vestido negro y lleve el pelo suelto. Al llegar a la recepción él estaba allí y pude sentir como me miraba con asombro lo que ponía un poco avergonzada  toma mí brazo y lo engancho al suyo.
Fuimos caminando y de repente recordé lo que Ashley  me había dicho sobre su pequeña ayuda en la playa  así que espere a que llegáramos al restaurante y lo solté.
-          Ashley me contó lo de la playa.
-          A sí y que te dijo?- dijo con una pequeña sonrisa de nerviosismo.
-          Que te había encontrado en el corredor y te dijo dónde estaba.
-          No fue así, ella me dijo que estabas en la playa.
-          Y como me encontraste?
-          Pues después de que Ashley me quede en mi habitación pensando que haría con esta información, me llevo tiempo pues pensé que no te agradaba después del incidente de ayer cuando Salí te busque y no te encontré así que tomé la decisión de darme por vencido. Me dirigí a mi lugar secreto como te dije en la mañana y allí estabas  durmiendo plácidamente.
-          Así que fue casualidad.
-          Exacto.
Toda la noche no la pasamos hablando de nosotros de lo que nos gustaba y fue esplendido. Cuando nos dimos cuenta ya estaban cerrando y tuvimos que partir. En ese instante me dieron muchos nervios no sabía lo que iba a pasar de aquí en adelante, pero estaba dispuesta a todo. Cuando estábamos cerca de la habitación me  tomo por la cintura y me dio un beso que me dejo sonrojada y sin habla. Me llevo de espaldas hasta su habitación donde me miró fijamente para esperar mi reacción. Yo no dude en un segundo y gire la perilla mientras le daba un beso apasionante.

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